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Traerse un smart toilet desde japón: ¿una buena idea o una aventura?

Si ya de por sí la idea de instalar un inodoro japonés en nuestro baño puede darnos algo de reparo, la de importar uno de Japón e instalarlo nosotros mismos puede parecernos toda una aventura apta solo para los más intrépidos y licenciados en ingeniería.

Aunque este camino no sea un camino de rosas, no es nada fuera del alcance de cualquier occidental con tiempo, ganas y cierta habilidad para el bricolaje.

escaparate washlets
Todo un muestrario de smart toilets en un centro comercial japonés.

Antes de salir

Si estás planificando un viaje a Japón y partes con la intención de traerte uno bajo el brazo a modo de ensaimada, te recomendamos que antes de emprender vuelo te informes un poco por internet sobre los smart toilet más populares en el país nipón (allí son popularmente conocidos como washlets).

Es posible que nos topemos con webs completamente en japonés y que vayamos un poco “a tientas” con las traducciones, pero debemos asumir que esto forma parte de la aventura. Yodobashi es uno de esos sites, que cuenta con un amplio catálogo de electrónica de consumo que podrás encontrar en sus enormes centros comerciales repartidos por las principales ciudades del país. Allí podrás encontrar “con facilidad” innumerables modelos de washlets.

A nivel de marcas podemos confiar en el gigante tradicional, TOTO, pionera en este campo y con un enorme catálogo de inodoros de todo tipo y función. Su competencia más directa son las grandes marcas de electrodomésticos japonesas, como Panasonic o Toshiba, aunque últimamente se están sumando al negocio marcas fuera de Japón como Kohler o Xiaomi. Como en la elección de cualquier electrodoméstico, tendremos que comparar aspectos como precio y funciones a la hora de decidirnos por uno.

Toto, el fabricante de washlets líder en Japón.

Sobre el terreno

Una vez en el país, con nuestras referencias en mente, y después de acercarnos a uno de estos centros comerciales, deberemos poner a prueba nuestras habilidades comunicativas para hacernos entender con el dependiente y dar con el inodoro que andamos buscando (¡o al menos uno que se le parezca!) Son pocos los que hablan inglés, por lo que te recomendamos que lleves alguna foto o texto anotado en el móvil para facilitar la misión.

centro comercial yodobashi
Yodobashi, uno de los centros comerciales de electrónica de consumo más populares en Japón

Probablemente al ver tu cara de extranjero te preguntarán si usarás el smart toilet dentro o fuera de Japón. Cuando les indiques que es para hacerlo fuera, es probable que te señalen que el voltaje del aparato es diferente. Es posible incluso que te recomienden algún modelo para extranjeros que incluye un transformador para hacerlo funcionar a los 220v europeos, incluso con los botones en inglés. Pero esta opción suele ser mucho más cara, además de restarle la autenticidad que le dará a tu inodoro tener todos los controles en japonés. A la hora de pagar, si hemos optado por un modelo barato que incluya la mayoría de las funcionalidades básicas, la adquisición podría salirnos por unos 150€ al cambio.

El viaje de vuelta

Una vez inodoro en mano,  tenemos que pensar en nuestro viaje de vuelta. El tamaño de la caja será aproximadamente el de una maleta, así que podremos facturarlo sin problema en el aeropuerto como un bulto más. De hecho, según qué modelos, y con qué aerolínea viajes, puedes incluso llevarlo como equipaje de mano. Para ello no dudes en medir la caja del embalaje y asegurarte antes.

caja washlet
Nuestro inodoro japonés listo para viajar

Si algún miembro del personal de tierra te pregunta por su contenido, deberás aclarar que se trata de un inodoro japonés y que no contiene ningún tipo de batería. De esta forma nadie te pondrá ninguna objeción a la hora de facturarlo.

¡Manos a la obra!

De vuelta a casa, una vez desembalado el inodoro, y tras contemplar con asombro las instrucciones en japonés, empieza la parte complicada: la adaptación al inodoro español. Y es que nuestros modelos suelen tener dos agujeros en la taza que sirven para fijar la tapa, pero tienen distinta separación a los inodoros japoneses, por lo que habrá que adaptar la pieza base del inodoro japonés a nuestros agujeros. Por suerte esta base es de plástico y es hasta cierto punto “transformable”. ¡Con algo de maña y algunas herramientas, eso sí! Deberás marcar bien la posición donde encajaría con tus agujeros y ajustar la muesca de la pieza con ayuda de alguna lima, o soldador para derretir el plástico. Deberás hacerlo con mucho cuidado puesto que una “pasada de frenada” sería prácticamente irreversible y ya no podríamos atornillarla a la taza con firmeza. Llegados a este punto de poco nos servirá nuestra garantía a miles de km.

adaptando washlet
En plena faena

Una vez realizada con éxito nuestra misión, y atornillada la base con la suficiente firmeza, basta con encajar el inodoro japonés en sí siguiendo unos raíles hasta quedar bien fijado.

El siguiente problema al que nos enfrentaremos es la fontanería: dado que ahora nuestro nuevo asiento requiere de una toma de agua, necesitaremos un adaptador en forma de T para poder desviar parte del agua que va a la cisterna. El problema radica en que probablemente nos encontremos con que las tuberías incluidas con el inodoro japonés tienen un diámetro diferente al de las de nuestra toma de agua y nuestra cisterna. Esas diferencias de pulgadas nos obligarán a hacernos con adaptadores en ambos extremos, así que nos tocará visitar nuestra ferretería de confianza o acudir al “chino” más cercano hasta dar con ellas.  

Ya con este problema resuelto, nos queda un último escollo: la electricidad. Necesitaremos un transformador para que el smart toilet, preparado para el voltaje japonés (100V) funcione con el nuestro (220V). Además, debe de tener suficiente potencia para que el smart toilet cumpla todas sus funciones, y algunos modelos llegan a consumir hasta 1000W, así que necesitarán un transformador muy potente y un tanto aparatoso. Finalmente, con todo adaptado y en su sitio, podremos disfrutar de nuestro inodoro japonés tal como lo hacíamos en Japón.

Conclusión

Si te consideras un manitas, estás a punto de viajar a japón, y te gusta «el riesgo», desde mi inodoro japonés te deseamos la mejor de las suertes en tu misión 🙂 Si por el contrario te pareces algo más al resto de los mortales y te gusta ir sobre seguro, te recomendamos que evites esta carrera de obstáculos y que te animes a comprarlo directamente en nuestra web. De esta forma podrás disfrutar de tu inodoro japonés fácilmente, desde el primer minuto y con muchas menos complicaciones.

Mi Inodoro Japonés
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